[NOVELA] Lovesick: La caótica vida de los chicos de pantalones cortos azules {Capítulo 36.2. Llegan los problemas}

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Este post contiene la trama de futuros episodios de Lovesick Season 2. Por favor, evita leerlo si no quieres spoilers.
Lovesick: La caótica vida de los chicos de pantalones cortos azules.
Título original: Chunlamoon Noom Kang Keng Namgern by [INDRYTIMES]

Capítulo 36.2. Llegan los problemas

“¡Diablos, chicos! Habéis tardado un siglo. Ya pensaba que os habíais escapado al pub Santika.” Grita Om en cuanto llegamos con la pila de limas. Está sentado junto a la olla caliente, esperando. Parece que se ha cambiado por Khom, Ken y Rodkeng, que ahora están jugando con los videojuegos.

Qué manera de ser útiles. Y, ¡¿quién diablos ha encendido el aire acondicionado?! ¡¿A quién le habéis pedido permiso?!

“Cielos, si vais a encender el aire acondicionado tendréis que fumar fuera o mi madre se enfadará.”

“Sí, eso ya lo sabemos. Dong y Per están fuera fumando.” Responde Palm mientras hace espacio para que Phun y yo podamos sentarnos. Keng se mueve para hacer más espacio también y empieza a hablar.

“Entonces, ¿cómo es que has venido, Phun? ¿Te ha invitado Noh?”

Diablos, Keng. ¿A qué viene eso?

Phun ríe antes de pasarme un plato y el cucharón. “No, mi familia me echó y me dijeron que no podía dormir en casa esta noche.” La respuesta de Phun es ambigua, lo cual me deja confuso.

“¿Por qué? ¿Has discutido con tu padre?” le pregunto, aunque dudo que esa sea la razón.

Phun rápidamente se rasca la cabeza. “No, no. No he discutido con nadie.”

“¿Eh? ¿Entonces?” Sigo sin entenderlo. Si no ha discutido con alguien de su familia, ¿por qué le han echado? Mi rostro debía parecer un enorme signo de interrogación porque mis amigos terminaron ayudándome a servirme las verduras y la carne en el plato.

“Si no lo ha dicho es porque no quiere decirlo, así que, ¿por qué sigues preguntando? Límpiate la cara y deja de molestar. ¡Phun, no hay necesidad de ser tan recatado! Come todo lo que quieras. Siéntete como en casa.”

¡Maldito Phong! ¡Es mi casa!

Lo miro molesto antes de mirar de nuevo a Phun, que se ríe mucho y levanta sus cejas con una sonrisa.

Bieeeeeen. Como sea. ¡Siéntete como en casa!

Me siento aquí amargado con uno de los palillos en la boca y usando el otro para buscar una comida en concreto en la olla caliente. Lo más rápido posible, un vaso lleno de líquido color extraño llega hasta mis manos. Apenas bebo un sorbo y le grito a la persona que mezcló la bebida.

“¡¿Qué mierda es esta, tío?! ¡Esto está muy fuerte! ¡Qué desperdicio de alcohol!” Definitivamente ha tenido que ser Dong quien lo ha preparado. Le grito a él pero sigue comiendo y no le presta atención a nadie.

“No seas tacaño. Tenemos mucho alcohol. Tenemos cerveza y también el vodka que ha traído Khom. Me preocupa más que no os lo terminéis. Además, me da pereza tener que llevármelo a casa.”

Eso es genial. Puedes limpiar el vómito, Dong. Idiota.

Me resigno a su razonamiento y pienso que debería estar concentrado en la olla antes de quedarme sin nada. Es un completo desastre. Han puesto lo que cada uno quiere. Mucha carne, y poca verdura. Antes, Om intentó poner Pockys sólo porque le apetecían.

¿En serio?

Pero afortunadamente, Knott llegó a detenerlo a tiempo, por el bienestar de los demás. Knott, eres un héroe.

Después, el resto de los chicos se unieron. Tanto los que se habían puesto a jugar a videojuegos como los que habían salido a fumar. El círculo ha crecido considerablemente y más en comparación a la pequeña olla, así que terminamos peleando por comida. Aun así, es muy divertido. Por suerte, tenía a un habilidoso secretario ayudándome. Cuando mencionaba que quería comer algo en particular, siempre lo encontraba en la olla, haciendo que me preguntase cómo  es que yo no pude encontrarlo cuando lo buscaba. Tal vez esto tenga que ver con magia negra, quién sabe.

Estamos siendo muy ruidosos, y eso que sólo hablamos y reímos. Incluso Phun, que no era exactamente cercano con mis amigos ha dejado de usar honoríficos y ha empezado a hablar de forma informal a sus nuevos compañeros de copas. Creo que es cierto lo que dicen sobre que el alcohol crea amistades por todo el mundo. Me estoy riendo mucho al ver a Knott y Per siendo forzados a beber por haber insistido en unirse a nosotros.

Pobres chicos, están muertos.

Per suele ser pálido y como amarillento pero ahora está incluso más pálido. (¿Tan ebrio está? Cielos). En cuanto a Knott, su cara cada vez está más roja.

Definitivamente, estos dos no saldrán vivos de aquí. Jajaja.

Mientras los demás se divierten, me doy cuenta de que Phun sigue poniéndome cucharadas de tofu de pescado en el plato. Hasta el punto en que tengo que decirle que pare.

“Ey, ya hay bastante. Me vas a hacer engordar.”

Es una buena razón, ¿o no?

Phun se ríe antes de concentrarse en comer de su propio plato.

Ya era hora. Has pasado demasiado tiempo poniendo comida en mi plato.

“De todas formas, ¿quién te ha echado de tu casa?” No puedo evitar preguntar ya que me muero de curiosidad. Me doy cuenta de que es el momento perfecto para preguntar ahora que todos tienen su atención puesta en otra cosa. Tal vez, Phun sí ha discutido con alguien de su familia y le daba vergüenza decirlo antes.

Sin embargo, sólo se ríe y sigue comiendo, relajado. “Pang te vio ayer con Yuri.”

Oh, mieeeerda.

“¡Mierda! ¿Ahora qué? ¿Entonces lo sabe?”

“¿Saber qué?” Phun levanta sus cejas y me pregunta como si hubiera olvidado lo que le hicimos creer a nong Pang.

Estoy luchando por encontrar las palabras. “Sabe que no hay nada entre tú y… yo.” Decirlo así me hace sentir raro. Y es peor ahora que Phun me está mirando. Sus ojos parpadean como si quisiera burlarse de mí.

“Oh, ¿no lo hay?”

Y ahí está. Lo sabía.

Pongo una expresión agitada. “Imbécil, no te hagas el listillo conmigo. ¿Y qué dijo?”

¡Vamos, tómatelo en serio!

Phun sacude la cabeza y sonríe. Sigue comiendo como si no estuviera preocupado por esto. “No mucho. Asumió que tuvimos una pelea, así que me echó de casa y me dijo que arreglara las cosas contigo. No puedo regresar a casa si no lo hago. Aunque tenía miedo de que tú también me echaras. Pero me sentí mejor cuando llegué. Gracias por invitarme a la fiesta.”

“En realidad yo tampoco sabía nada de la fiesta, pero aunque no hubiese fiesta no te habría echado. ¿Por qué tenías miedo? Tú nunca me has echado.” Le dije mientras golpeaba su espalda un par de veces. Miro por un momento cómo sonríe ampliamente. Pero antes de que podamos seguir con nuestra conversación, Om nos interrumpe con su estruendosa voz.

“¡Ey, ey, ey! ¡Juguemos a la botella!” Dice mientras mueve una botella de refresco en el aire. Solemos jugar cuando bebemos. Sin embargo, conozco muy bien las intenciones de Om, le encanta sacar trapos sucios. Así que esta vez me dedico a pensar en una forma de librarme.

“¡Sí, sí! ¡Hagamos un círculo!” El resto de los chicos están de acuerdo. Incluso Phun, que no sabe realmente de lo que va, se está uniendo a todos. Veo a Om satisfecho consigo mismo.

“Bien, lo primero es explicar las reglas para los nuevos, es decir Phun, Per y nong Knott.” Los tres mencionados asienten. Mientras, miro fijamente a Om, consciente de cuál es su plan.

“Giraremos la botella en el centro del círculo. La persona a la que apunte cuando se detenga, debe responder a una pregunta, ¿entendido?”

“¡Cielos, P’! ¿Sea lo que sea?” Per hace un escándalo por esto.

¿No has aprendido nada? Ahora te convertirás en un objetivo más grande. ¿Eres idiota?

Om parece aún más satisfecho. “Está bien, te puedes ir a casa si no quieres jugar.”

“Ni hablar. Bien, jugaré si tengo que hacerlo.” Está de acuerdo en unirse sin más quejas y yo ya puedo decir quién será la primera víctima. Aunque no lo creáis, Om sabe a quién apuntará la botella por la forma en la que la girará. ¿Cómo es que es tan bueno en estas cosas pero no para todo lo demás?

Como era de esperarse, la botella gira y se detiene en Per.

“Te ha tocado. Eso es lo que pasa por quejarte.” Le presiono un poco ahora que tengo la oportunidad. Sus pequeños ojos se abren, (tanto como le es posible) lo cual me resulta hilarante.

Jajaja.

Om se toma un segundo para pensar y sale con la mejor pregunta para empezar la ronda con Per. “¿Con cuántas chicas del convento te has acostado? No puedes decir que ninguna porque sé de buena tinta que lo has hecho.”

¡Whoa!

Sabía que Per era algo así como un ligón, pero no sabía que era tan bueno. A Per le pilla por sorpresa, se le ve en la cara.

“¡¿Qué?! ¡Nunca!”

“Me las pagarás si mientes.”

Uh-oh.

No sé por qué razón pero nadie nunca tiene el valor de mentirle a Om tras una amenaza como esa. Veo cómo Per traga saliva mientras se da la vuelta para mirar a Knott como si suplicara ayuda.

Ahora nadie puede ayudarte. Lo siento, tío.

Una vez que se da cuenta que no hay forma de librarse, sacude su cabeza y acepta su destino. Entonces empieza a contar usando los dedos.

¡¿Pero qué cojones?! O.o ¡Este maldito crío!

“Sólo las chicas del convento, ¿no?”

“Sí, sólo las del convento.”

“¿Todas son del convento?”

“Eres más idiota de lo que pensaba.” Om empieza a insultarlo. “¡Sí, todas son del convento! ¡Maldición!”

Per se inclina y sigue contando con los dedos. “…Cuatro. Espera, ¡cinco! Cinco chicas, P’…” Pero de pronto las cejas de Knott se alzan. “Seis. Las conté.”

¡Ey! ¡¿En serio, tío?!

Entonces empezaron a decir nombres poco a poco, uno por uno.” Bow, P’Ammy, Mimi, Pink, nong Dem y… ¿Quién más?”

“Sabía que te olvidarías de P’Ning”

“¡Oh sí! ¡También Ning! Vale, entonces son seis. Seis chicas, P’.” Los dos asienten poco a poco antes de golpearles en la cabeza

“¡Será mejor que uses protección!” Estos niños me están dando dolor de cabeza.

Después de hacer que Per me diera su palabra, es el momento de elegir a una nueva víctima. Ni siquiera noté el momento en que Om hizo girar la botella y quedó apuntando hacia Phun que está sentado a mi lado.

“Phun…” digo su nombre y se estremece. Me mira por un momento y entonces regresa a la mirada de Om.

“¿Y bien?”

Ya sabes lo que dicen, ¡la mejor defensa es una buena ofensa!

Om se inclina ante la sonrisa de Phun con una mirada traviesa en su rostro y continúa con la pregunta. “Lo que gritaste ese día… ¿Iba en serio?”

Entro en pánico e inmediatamente miro a Phun. Soy incapaz de controlar mis expresiones. Parece que Phun  no entiende la pregunta. “¿Lo que grité?” Pregunta.

“Frente al edificio F el otro día. Más te vale no decir que no lo recuerdas o me las pagarás.” A juzgar por su expresión, parecía que al principio Phun no lo recordaba, pero una vez que cruza miradas con Om, le viene a la cabeza. Él incluso se da la vuelta para mirarme. (¡No tengo nada que ver en esto!) Como siempre, finjo estar despistado y como de mi plato como si no tuviera ni idea de lo que está pasando.

Lo siento, pero no quiero que me salpique esta mierda.

“¿Y bien? ¿Estabas hablando en serio?” Om insiste. Como no estoy mirando a Phun no sé qué clase de expresión tiene. Phun le responde claramente con su profunda voz.

“Así es.”

“¡Ey, ey, ey! ¡¿De qué va todo esto?! ¡No podéis hablarlo sólo entre vosotros dos!” Grita Palm mientras todos siguen perplejos. Dejo salir un suspiro de alivio porque al parecer nadie más sabe nada del asunto. Supongo que Om sí puede guardar secretos.

Om no les responde. Simplemente sonríe y le da un pequeño golpe en el hombro a Phun. “Genial. Incluso eres lo bastante valiente como para admitirlo. Tienes mi apoyo. Ánimo tío.”

Vale, este probablemente no sea el momento de sentir alivio alguno.

Y no debería estar evitando las extrañas miradas de Om, ya puedo adivinar quién es la próxima víctima.

Y justo cuando empieza a girar la botella…

“¡Oh! ¡Tengo que ir al baño! ¡Enseguida vuelvo!” Grito y me levanto de mi asiento, sin darle la oportunidad de girar la botella.

Jejeje.

 Uso esta excusa muy a menudo, así que no me extrañaría que lo supiera.

“¡No te puedes ir! ¡Quédate esta ronda!”

“¡No aguanto! ¡Estoy a punto de hacérmelo encima! ¡Tengo que ir!” Causo un alboroto y escapo de allí hacia el baño.

Ah, bueno.

Estaré a salvo al menos durante quince minutos. Incluso puedo fingir que tengo diarrea, ¿o debería echarme una siesta?

Una vez que llego a un lugar seguro, empujo la puerta abierta antes de cerrar la tapa del váter y sentarme para echarme una siesta. Cuando mi cabeza toca la pared inmediatamente me siento mareado, se lo achaco al alcohol que he estado bebiendo.

Aún puedo escuchar a los chicos haciendo ruido abajo. Mi curiosidad está sacando lo mejor de mí. Siento una pizca de arrepentimiento ya que me estoy perdiendo los secretos de los demás. (Esto suena fatal, ¿no? Jaja) La regla es que nunca puedes hablar de lo que sabes fuera del círculo. Así que mis oportunidades de llegar a enterarme son casi nulas, lo que me molesta un poco, pero creo que es mejor estar aquí que dejar que Om me interrogue.

Pienso mientras apoyo mi cabeza contra la pared, sintiéndome adormilado poco a poco. Mientras estoy en ese momento entre adormilado y despierto, suelto una gran sonrisa cuando  pienso en la respuesta de Phun. Es la clase de sonrisa que no puedes hacer desaparecer  por mucho que lo intentes.

Jeje.

Incluso aunque no pude ver su rostro, puedo adivinar qué clase de expresión tenía. Phun siempre es así. Sin importar nada, es leal a lo que siente. A diferencia de mí. A veces, escapo como un idiota. Sólo hay que fijarse en dónde estoy ahora.

Ha pasado un rato desde que llegué al baño (incluso di una cabezada). Miro mi reloj y veo que han pasado 45 minutos (y estoy empezando a tener dificultades para respirar aquí dentro.) Así que pienso que había pasado tiempo suficiente para que acabaran ese estúpido juego y poder salir.

Crujido.

“Mierda, ¡por fin sale ese bastardo! ¡Me las pagarás la próxima vez!” Entro relajado mientras los chicos están tomando chupitos de vodka.

“Nunca me atraparás. Bueno, ¿qué ha pasado? Quiero saberlo.”

¡Golpe!

Este es el precio para alguien que quiere ser molesto pero se rehúsa a arriesgarse.

Ouch, esto duele. Keng golpea muy fuerte.

Me sobo la cabeza de inmediato.

“¿Huyes y aún tienes el valor de preguntar? Que nadie le diga nada.” Suena como si fuera él a quien le ha tocado escupir sus secretos.

Jejeje.

Está bien. Intentaré que nong Knott me lo cuente en otro momento. Ese niño es tan ingenuo. Lo conozco muy bien.

Jejeje.

Acepto un chupito de Dong y noto que ahora somos menos. Miro alrededor y descubro que Phun no está.

“¿A dónde ha ido Phun?” Rápidamente pregunto por la persona desaparecida.

“Se ha enfadado contigo y se ha ido a casa.”

Joder Rodkeng, he preguntado de buenas maneras, no tenías por qué hacerte el listillo conmigo.

Lo maldigo como respuesta. “¡Idiota, venga! ¿Ha subido a usar el baño?” Ya que yo estaba dormido en el baño de abajo, asumo que puede estar arriba. Me encojo de hombros.

“No, en serio. Se ha ido a casa. Se ha disculpado de repente y se ha ido.” Me dice Dong, que está sentado detrás de una botella de vodka. Evidentemente me quedo perplejo.

“¿Qué diablos? Podría haberse despedido al menos.” Me quejo antes de tomar un trago.

Diablos, esto está muy salado. ¿Es sal o las manos sucias de alguien?

Khom se acerca a coger el vaso de mi mano antes de pasárselo a Phong que ha sido el camarero durante toda la noche. El asiento a mi lado que estaba ocupado por Phun ahora está ocupado por nong Knott quien parece haber bebido demasiado alcohol por culpa de los más mayores. Miro su cara roja y lo encuentro muy divertido. Entonces, noto que mi móvil se había caído detrás de él.

“Oh, ahí está mi móvil.” No es de extrañar que no lo encontrase cuando estaba en el baño. No pude jugar a ningún juego, sólo pude dormir.

Knott mira mi iPhone y hace algunos gestos. “Oh, cierto. P’Om le quería enseñar el vídeo a Phun de cuando le llenaste el coche de arroz glutinoso al director.”

“Eso es muy atrevido, ¿no? Es el presidente del consejo estudiantil. Si se lo cuenta al director me expulsarán como a Golf.” Le grito a Om antes de darme cuenta de algo.

“Oye, ¿qué le habéis enseñado? ¿Habéis estado rebuscando en mi móvil el vídeo?”

Om mira sobre la lima exprimida en su mano para responder mi pregunta. “No, le dije que lo buscara él mismo. No sé cómo va tu móvil.”

Siento que las manos se me enfrían y entumecen, a pesar de que el aire acondicionado apenas está refrescando la habitación.

“¿Ha dicho algo?”

Om se toma un segundo antes de responder. “Creo que juzgué mal su sentido del humor. Pensé que lo encontraría gracioso pero estaba inexpresivo y después se ha disculpado antes de irse.”

“Apuesto a que se fue para contárselo al director.” Khom habla mientras se ríe con los demás chicos. Poco a poco estoy empezando a darme cuenta de lo que ha pasado.

“Oh, mierda…” Murmuro para mí mismo en voz baja, sólo para que nong Knott pueda escucharme.

“¿Qué pasa, P’Noh?”

No tengo fuerza para nada más. Rápidamente salto de mi asiento ignorando a los retrasados de mis amigos.

“¡Enseguida vuelvo!” Mi mente ya está frente al portón de la casa de Phun aún sin siquiera haber arrancado la motocicleta.

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Traducción al inglés: KudaLakorn
Traducción al español: Thai Underground Fansub

13 comentarios en “[NOVELA] Lovesick: La caótica vida de los chicos de pantalones cortos azules {Capítulo 36.2. Llegan los problemas}

  1. Los amoooooooooooo, estaba esperando por más capitulos hace un tiempo, sé que están super ocupados pero les agradezco infinitamente por su tiempo para con nosotros… Gracias nuevamente…

  2. Hola cuantos capítulos son , para cuando el próximo capítulo y si vas a ponerlo en descarga y gracias por el duro trabajo que hacéis sois las mejores u perdonar por tanta pregunta

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